Muy buenas noches, adorad@s Loc@s del Romance. ¡Qué se
nos acaba del año! Y nosotros no queremos que se acabe sin que se descubra otra
talento literario que tanto nos ha conquistado. ¿Me acompañan?
Olga Salar, bienvenida a este rincón de locura
romántica. No sabes la ilusión que nos hace que seas la pluma que cierra el
2021, pues tus historias nos han alegrado momentos muy oscuros en este año. Así
que gracias. Y ahora si te parece bien, pasemos directamente a la entrevista.
Si alguna de nuestras preguntas te incomoda, siéntete
libre de pasarla por alto y disculparnos.
Aclarados estos puntos y agradeciéndote tu presencia
en este pequeño rincón nuestro del ciberespacio, comenzamos
LR. Olga, antes de comenzar directamente friéndote a
preguntas sobre tu obra, cuéntanos algo más sobre ti. Para aquellas que no te
conozcan. ¿Cuál es tu verdadero nombre? ¿De dónde eres? ¿Cómo surgió la idea de
tus pseudónimos? ¿Tienen algún significado especial?
Lo cierto es que uso mi verdadero nombre (risas),
o al menos una parte de él ya que mi nombre completo es Olga Salar Carrera.
Respecto a de dónde soy, he de decir que nací en Valencia, pero vivo desde
siempre en una ciudad costera de la misma provincia.
L.R. Respecto a tus gustos personales, imaginamos que
a través de los libros y de determinados personajes, en muchas ocasiones
podemos ver a la mujer que se oculta tras el pseudónimo y su obra. Pero así
entre nosotras, ¿cuál es tu color favorito? ¿Sueles inspirarte con algún tipo
de música específica? ¿Se podría decir que hay algún grupo concreto o solista
que de alguna forma haya influido o interferido con tu espíritu creador?
Mi color favorito es el azul en toda su
gama, incluyendo los tonos morados.
Respecto a la música que escucho cuando
escribo he de reconocer que soy muy ecléctica. Mis listas de reproducción son
muchas y variadas y como soy una persona que exprime al máximo lo que le gusta
cuando me da por una canción la escucho sin parar. Al final cuando me canso me
pongo con otra y de ahí viene que tenga tantas listas (risas). Respecto a los
imprescindibles mientras escribo voy desde Ed Sheeran a BTS pasando por Dua
Lipa, Sia… tengo especial predilección por las divas del pop.
L.R. ¿Cómo te describirías a ti misma? ¿Qué tres virtudes y qué tres
defectos crees que te definen?
Soy una persona hogareña, tranquila y con
cierta tendencia al despiste. Respecto a mis defectos te confesaré que puedo
llegar a ser una maniática del orden, que no tengo paciencia y que soy bastante
rencorosa, pero solo si la afrenta viene de alguien a quien realmente aprecio,
si no es el caso suelo superarlo con bastante facilidad.
De mis virtudes destacaría que soy una
persona muy empática con un sentido de la justicia muy marcado, y muy sincera,
lo que para algunos puede que no sea una virtud precisamente (risas).
L.R. Una de las cosas que siempre nos ha llamado la
atención de los escritores y que nos pica la curiosidad (admitámoslo, somos
cotillas al máximo), es conocer la formación que poseen los autores que tanto
nos enamoran. ¿Podrías contarnos algo sobre esto? ¿Qué estudiaste? ¿Dónde te
formaste? ¿Has hecho cursos específicos para escritores o todo es talento
natural y trabajo?
Me licencié en filología hispánica por la
universidad de Valencia y he hecho cursos de literatura, pero no enfocados a la
escritura sino como formación complementaria de mis estudios.
No es que descarte de plano hacer algún
curso específico, puede que algún día me anime a ello, se trata más bien de que
yo siempre he usado la lectura como método de aprendizaje. Adoro leer y devoro
libros por placer, y siempre, siempre, aprendo algo nuevo de ellos.
L.R. Hablando sobre tu trabajo de escritora, imaginamos que un
libro no se escribe en un momento, sin embargo, tú eres una autora
especialmente prolífica. Y es que, a lo largo del año, nos sorprendes y
emocionas (varias veces al año) con novedades y nuevas historias. ¿Cuál es el
proceso que sigues para crear estas joyas de la literatura romántica? ¿Qué
proceso mental/físico o extrasensorial tiene lugar para que des a luz a tu
obra?
Lo cierto es que cuando me siento a
escribir una novela es porque la tengo muy clara en mi mente. Sé lo que quiero
contar y cómo voy a hacerlo, por lo que antes de llegar a ese paso la monto,
por decirlo de alguna manera, decidiendo qué va a suceder, dónde y cómo.
Inicialmente la historia comienza en mi cabeza y poco a poco va pasando a convertirse
en notas, en alguna de mis libretas, y finalmente cuando ya está todo hilado se
transforma en novela propiamente dicha.
Respecto a que escriba mucho creo que de
alguna manera cuanto más escribes y más lees más
historias van apareciendo a la
espera de ser contadas, por lo que es normal que tenga muchos proyectos en
marcha (risas).
L.R. Trasladémonos ahora a un día en la vida de Olga
Salar ¿Cómo es? ¿A qué hora del día sueles ponerte escribir? ¿Cuántas horas de
duro trabajo supone un día cualquiera? ¿Dedicas todo ese tiempo a escribir o
sueles alternarlo con investigación y algún otro asunto? ¿Qué elementos de tu
vida, de tu alrededor (tangibles o no), suelen servirte de inspiración o
cortarla de raíz?
Como he comentado antes suelo ser una
persona muy organizada, pero al mismo tiempo también me despisto con facilidad
por lo que intento aprovechar los momentos en los que estoy más centrada para
escribir. Para mí ese momento es durante
la mañana. De manera que es entonces cuando más me cunde la escritura.
Igualmente, además de la escritura propiamente dicha, alterno el trabajo de
investigación, si la novela lo requiere, con la actualización de redes
sociales. Aprovecho los momentos de bloqueo o aquellos en los que me cuesta
concentrarme para actualizar redes, interactuar con los lectores o bien buscar
información para continuar con la escritura.
Aunque también sucede que si la novela realmente
me tiene atrapada puedo dedicarle más horas y trasnochar porque me pican los
dedos por escribir. Esos instantes suelen ser los que más disfruto.
L. R. Viajemos al pasado por un momento, a esa primera
vez (que tú recuerdes) con un libro entre tus manos. ¿Qué edad tenías, qué
libro era y de qué forma te marcó? ¿Recuerdas quién te lo dio? ¿A quién
echarías la culpa de tu afición a la lectura y la escritura?
Considero que he tenido la suerte de tener
una madre a la que le apasiona leer por lo que desde niña siempre he tenido
acceso a los libros. Además, mi madre nunca limitó mi gusto por la lectura y en
raras ocasiones me impidió leer algo porque consideraba malo para mi edad. Aun
así, recuerdo haberle sustraído sin que se diera cuenta (risas), El padrino de
Mario Puzo cuando tenía nueve años. Como era de esperar su lectura me marcó
muchísimo. Recuerdo que hubo alguna que otra parte que no logré entender, y,
aun así, me pareció fascinante. Algunos años después volví a leerla y lo
curioso fue que, a pesar de que entendí lo que se me escapó la primera vez, no
lo disfruté de la misma manera.
L.R. Como románticas empedernidas que somos, hay ciertas preguntas que no
podemos evitar y esta es una de ellas: ¿Cómo es para ti el hombre ideal? ¿De
qué forma esperarías que te conquistaran? ¿Eres una mujer que disfrute de
flores y bombones o prefieres algo menos convencional? ¿Alguna película/libros
favoritos (léase: Disney, cuentos de hadas, ¿ranas que se transforman...) que
hayan influido en tu forma
de ver el amor y en lo que esperas de él? Y lo más
importante de todo... ¿Lo has encontrado ya? ¿Tiene hermanos? (jajajaja)
Para mí el hombre ideal tiene que ser
alguien educado, amable, culto y a ser posible atractivo (pido poco, ¿verdad?
Risas) Respecto a cómo me gustaría ser conquistada lo cierto es que me gustaría
establecer una amistad verdadera y de ahí evolucionar a algo más romántico.
Creo que la pasión es maravillosa entre una pareja, pero debe haber complicidad
y confianza porque la pasión por sí sola no es duradera.
Respecto a mi forma de ver el amor no soy
de las personas que se dejan influir por agentes externos a su propia
experiencia. Adoro las películas románticas y la literatura, pero si el amor
siempre resultara como en ellas ¿qué gracia tendría disfrutarlas?
Además, ya tengo cierta edad y aunque
escribo historias románticas siempre trato de que estas sean lo más realista
posible, dentro de que se trata de una novela romántica, por supuesto (risas).
A tu pregunta de si he encontrado el amor
confieso que sigo esperando a que me encuentre (risas).
L.R. Imaginamos que, como escritora de romance, en primer lugar y antes de
decantarte por este género, fuiste ávida lectora de autoras ya consagradas.
Dinos ¿alguna autora o libro te marcó de forma especial, haciéndote decidir
escribir novela romántica y no novela negra, fantástica o histórica (o
cualquier otro género)? ¿Qué libro es para ti, a día de hoy, tu principal
referente (ese que no puedes parar de leer)? ¿Hay algún género literario en
especial que seas incapaz de leer o rechaces de antemano? ¿Y en novela
romántica, algún subgénero que digas "esto no es para mí"?
Como lectora soy muy fiel, y hay autoras de
las que leo cada libro que publican. Mis imprescindibles son: Susan Elizabeth
Phillips, Julia Quinn y Lisa Kleypas. De alguna manera ellas son las culpables
de que escriba romántica y no otros géneros, principalmente porque no sabría ni
siquiera por dónde empezar.
Respecto a los libros que me han marcado
uno de mis favoritos de todos los tiempos es El diablo en invierno de Lisa
Kleypas. También me apasiona Sucedió en otoño de la misma autora y serie.
Respecto al subgénero que me siento incapaz
de escribir es la novela sentimental. Creo que no podría
escribir una novela
sin su final feliz, ¿qué le vamos a hacer? Soy una romántica empedernida (risas).
Y en cuanto al género que me siento incapaz
de leer confieso que es la novela de terror, soy demasiado miedosa para hacerlo.
Creo que he leído un par de novelas de Stephen King y aunque me gustaron el mal
rato que pasé no sé si lo compensa (Risas).
L. R. Centrémonos ahora en tu trabajo de escritora, lo que a día de hoy es
tu obra publicada. Sabemos has editado algunos libros con alguna casa editorial
y actualmente también eres autora autoeditada. Pero antes de todo esto, antes
de decidir publicar tu primer libro ¿hay algún secreto oscuro en el pasado de Olga
Salar? ¿Escribiste algún artículo para alguna revista, alguna redacción
ganadora en el colegio, un cuento... cualquier cosa? ¿Nos hablarías un poco de
ello?
Pues, aunque resulte curioso lo cierto es
que gané premios, pero de dibujo, (risas). Nunca me presenté a ningún concurso
literario que yo recuerde. Aunque sí que es cierto que gané la carta del mes en
la revista Instyle. Había que escribir una carta a la revista y el premio era
un ejemplar en VHS de Sentido y sensibilidad de Emma Thompson, gané, pero como
puedes ver ha llovido mucho (la película estaba en VHS, por dios jajajaja).
L. R. ¿Cuál fue tu primera novela y cómo surgió la
idea? ¿Cuánto tardaste en terminarla? ¿Qué personaje resultó más irreverente y
te dio más dolores de cabeza? ¿Cuál es tu escena preferida? ¿Recuerdas el
momento en que la escribiste o fue producto de un intervalo de "éxtasis de
escritor"? ¿En qué momento decides compartir esta con el mundo?
La primera novela que escribí me queda muy
lejos y seguramente le descarté en algún momento y puede que siga estando en
alguna de las carpetas de mi ordenador que están acumulando polvo (risas). De
la que sí os puedo hablar es de la primera novela que escribí con la intención
de mostrársela a alguien, y esa es: Un amor inesperado.
La idea surgió de lo desastrosas que suelen
ser las primeras veces y lo maravilloso que es que por una vez una de ellas salga
bien. Recuerdo que la escribí estando embarazada de mi hija, que ya tiene doce
años, y también recuerdo lo mucho que disfruté haciéndolo. El tiempo que tardé
en terminarla no lo sé con certeza, pero imagino que dos o tres meses.
Respecto a mi escena favorita de la novela
sin duda es la del primer encuentro de los protagonistas, que es en realidad, el
desencadenante de toda la trama.
L. R. ¿Sueles poner cara a tus personajes? ¿Actores o
personas con las que te cruzas un día, que conoces... o todo nace de tu
imaginación? ¿Cómo y de dónde salen estos hombres y mujeres que nos atrapan con
sus vidas?
Lo hago, pero por pura supervivencia (risas), porque si no les pongo rostro dos páginas
después no recuerdo si he dicho que tiene el cabello castaño claro o rubio
oscuro.
Siendo sincera cuando creo un personaje me centro más en su personalidad
que en su aspecto físico, por lo que tener una imagen a la que recurrir cuando
me asaltan las dudas me salva de muchas incongruencias.
L. R. Y ya para terminar te dejamos un espacio para
escribas unas líneas a nuestr@s lector@s.
Solo agradecer a todos vuestros lectores por el afecto y el apoyo que
siempre les han dado a mis novelas. Soy una afortunada y es gracias a vosotros.
Muchas gracias de corazón.
Hasta aquí nuestras preguntas, Olga. Te agradecemos
muchísimo el tiempo que has dedicado a contestarnos, sabemos que eres una
persona muy ocupada y esperamos (y deseamos con todas nuestras fuerzas) que
todo el trabajo que tienes entre manos, te reporte el mayor éxito del mundo.
Un abrazo de parte de Locas del Romance y ¡Hasta
pronto!