¿Quiénes son? Los objetores. ¿A qué se dedican? A boicotear bodas por encargo. ¿Qué dilema tienen? Que puede que se hayan enamorado el uno del otro.
Cuando Sophie Steinbeck descubre, justo dos días antes de su boda, que su prometido le ha sido infiel, lo único que quiere es cancelar todo. Pero como su futuro suegro es el jefe sin escrúpulos de su padre, no quiere cargar con las consecuencias de dar ese paso. La solución aparece en la forma de un objetor profesional, cuyo trabajo consiste en presentarse en las ceremonias y pronunciar las palabras que ninguna pareja (en circunstancias normales) quiere escuchar: «¡Me opongo!».
Esa noche, mientras celebran en la suite nupcial la cancelación de la boda, Sophie se interesa por el peculiar trabajo del objetor, al que le encuentra toda la lógica del mundo: ese hombre ayuda a las personas a evitar que arruinen sus vidas y sufran innecesariamente. Para ella, Max Parks es un héroe moderno, y no tarda en decidir que quiere formar parte de esa misión.
Así, estos dos escépticos del amor empiezan a trabajar juntos, yendo de boda en boda, arruinando ceremonias. Sophie no recuerda haberse divertido tanto en mucho tiempo y espera cada encargo con entusiasmo, sabiendo que están evitando que más ingenuos cometan el error de sus vidas. Pero, cuanto más tiempo pasan juntos, más evidente se hace la química explosiva que hay entre ellos, lo que los lleva a cometer un par de «deslices»; algo a lo que no le dan importancia, convencidos de que ninguno siente nada por el otro, porque, al fin y al cabo, ninguno cree en el felices para siempre... ¿O sí?
Que levante la mano la persona que caiga ante un antojo literario por culpa de un título, la portada o la autora. También cuenta que caigas por las tres o por dos. Mejor no digamos,
exactamente por que he caído esta vez.... me conoces demasiado ¿verdad?
Resulta que Lynn Painter, editó con Titania FELICES PARA NUNCA, Una obra de comedia romántica contemporánea. Narrado en primera persona por ambos protagonistas, vamos a tener una obra encantadora, tierna y que promete, pero lo mejor, es que cumple más de una sonrisa y un buen romance. ¿vienes conmigo?
Sophie me tiene ganada desde el inicio. Es una chica que se sabe reír de sí misma, que ha pesar de pasarlo bien, sabe capear el temporal. No es que tenga complejos, pero si es segura de sí misma. Aunque parece que es fría con respecto a esto del amor, me encanta ese sentido del humor que tiene, su forma de abordar lo que quiere y por sobre
todo, que no tenga dobleces, incluso abriendo los ojos ante lo que tiene en las manos y que parezca cabezona, su forma de rendirse y luchar por lo que ella considera importante, me tiene ganada.
Max, por su parte, también desde su primera aparición me ha gustado mucho. Esa "segunda ocupación" que se ha encontrado, la lleva a cabo con principios, la condición: Que ayude de verdad a la persona que lo ha buscado y que sea una causa justa. Es un tipazo. Tiene un sentido del humor elegante. A pesar de estar decidido a no abrir el corazón, acepta sin problemas cuando algo le hace tilín. No lucha contra la corriente, se deja llevar. Es un buen amigo, cómplice, amigo e hijo. ¡Me enamoró!
Del elenco, vamos a decir que hay cuatro personajes que me partían de risa con cada participación,. Los amigos de Sophie y los padres de Max, que sin conocerse, tenían muy
claras las cosas. Yo me partía de risa, anhelando las apariciones de estos cuatro.
FELICES PARA NUNCA, es una obra, que te atrae no solo desde un título curioso. El hecho de prometer romper bodas, ya es algo que puede gustar, porque no sabes de que va a ir todo. La cuestión es que tenemos a una pareja que se conoce en el peor momento de nuestra chica, pero, podemos ver que hay cierta química. Ser cómplices y unirse para una causa justa, da pie a conocer a despertar una química innegable. Pese a esa negación mutua, es inevitable ver el nacer de un amor que comienza con una gran amistad, una química y tensión sexual, pasando por momentos hilarantes sin necesidad de nada, más que de ser ellos mismos. La rendición de lo evidente, los secundarios pululando alrededor, empujando poco a poco a lo que ya es evidente, solo nos lleva a ese final delicioso y precioso, que te deja con una sonrisa en los labios y solo dices... ¡Me encanta!
Y es que Lynn Painter, me parece que se nos está especializando en la comedia romántica, fresca, divertida, sin necesidad de empalagar, pero que te deja con ganas de más. Así que ha esperar nuevo título XD. ¡Feliz lectura!

.gif)
.gif)


.gif)





.gif)
