Michael Maellark es un dandi que se dedica a despilfarrar el dinero y a entregarse a la morfina, al alcohol, y como no, al sexo. Su vida es un desconcierto de estrepitosas situaciones, donde lucha por mantenerse en pie y seguir avanzando como un autómata. Antes hubiera intentado enmendar el caos que provoca, pero ahora ya no le importa. Siempre fue un consentido, pero desde que Cassandra lo dejó, cayó en el abismo.
Céline Montfadal es una dama francesa, joven y muy acaudalada que se ha instalado en Londres durante algunos meses después de enviudar. Lo que nadie sabe es que se vio obligada a casarse con un hombre sesenta años mayor que ella, alcohólico y violento que la torturó. Céline había perdido la esperanza en la vida, pero entonces su esposo falleció, y ahora está decidida a ser libre y feliz.
Tanto Michael como Céline intentan seguir adelante. El uno, porque está dispuesto a conseguir una conquista más, como si no tuviera suficientes problemas… y la otra, porque no está dispuesta a perder el tiempo con galanes de medio pelo, no piensa renunciar a su libertad. Pero entonces, ¿por qué el destino se empeña en que sus caminos se crucen?
Cuando se trata de autoras españolas que saben llevar la regencia, vienen a mi algunos nombres. Depende lo que voy buscando, acudo a según que pluma. Siendo franca, estas magnificas autoras saben llegar a mi corazón y entre todas ellas el día de hoy, viene a mi para leer su nueva propuesta.Y es que hoy os traigo lo nuevo de Elizabeth Bowman. Esta autora gallega que tan bien sabe hacernos vivir la época victoriana, no solo en ambientación, sino en un lenguaje adaptado a la época sin perder encanto, haciéndote parte de un escenario pleno de razos, chismorreos y calaveras.Y es precisamente uno de estos hombres el que viene como protagonista, nuestro BON VIVANT.
Para presentaros a este hombre, solo necesitamos leer el prólogo para saber que es un sinvergüenza, pero es a través de sus páginas como podemos conocer las luces y las sombras. Un hombre sin principios se podría decir aunque a la vez y muy dentro si los llega a tener. De hecho incluso si leemos por encima y solo nos quedamos con la primera esencia, podríamos decir que es un personaje misógino, pagado de sí mismo a pesar de ser muy guapo. Este hombre que ha caído en todos los vicios, que no tiene conciencia y que ve por su propio ombligo. Este es nuestro Michael Maellark, ese dandi que vive de sus rentas que son bastantes, que rompe corazones y seduce a todo lo que vea, aunque debe reunir sus propios estándares de belleza. Sí, definitivamente no tenemos nada bueno
cuando os hablo así, y me encanta, porque un personaje con esta premisa da mucho juego, ya sea para reírnos un poco de él o disfrutar de la evolución, descubriendo que detrás de todo esto hay mucho más, aunque no sea algo oculto, sino algo que está ahí gritando hasta poder liberarse.
En los libros de este género, los personajes que llegan a destacar, por supremacía, son las mujeres. Pero me encanta que esta vez, la voz cantante, sea este Don Juan que, para empezar, marca sus primeros cambios después de una borrachera que puede arruinarle delante de sus amigos, cosa que jamás podría pasar, pues el prestigio de sus conquistas habla por él. Su conciencia, que dejó de ser oída viene por parte de su mayordomo, ese hombres silencioso que le ve crecer. Para mi Michael es la representación de todos los calaveras leídos unidos en un solo personaje. Y aunque al inicio se puede creer que no tiene principios, la sucesión de otro incidente, le hace comenzar un cambio que viene acompañado de otros sucesos que le van despertando de un aletargamiento presentándole un mundo y a la mujer.
En este punto, me gustaría recordar algo importante. Todos los libros inician en el momento justo en que el cambio de un personaje se va a dar, vamos a acompañarle en ese trasiego y este es el claro ejemplo. Una metedura de pata y a partir de ahí todo comienza. Michael no es un mal tipo, es la suma de malas decisiones no solo de él, sino de aquellos que le criaron. Es simplemente lo que se esperaba de él y un poco más, pues las virtudes se van desarrollando con buena educación, mientras los vicios
son más fáciles de adquirir cuando hay exceso de todo y falta de algo más.
Podría hablar de nuestro personaje femenino, es una mujer que rompe de alguna forma el estándar inglés y que a su vez trae ya una cuenta larga de dolor y que necesita vivir. Ella me ha gustado, pero creo que para conocerla, deberían leer esta obra, no es que no tenga importancia, que la tiene, pero para mí, lo imperante es que es uno de los motivos para que terminase de germinar un cambio.
Hay dos personajes a destacar, los villanos de esta obra. Me ha parecido un total acierto lo que la autora ha hecho con ellos, se arriesgó a salir un tanto de su zona de confort. Yo, que estoy acostumbrada a la oscuridad que escribe cuando de malas personajes se trata, el jugar con los personajes, hacerlos de alguna manera cómicos y a la vez maliciosos a la caza de un Don Juan, fue más que bien servido. Pues no necesitamos amantes despechadas, venganzas por cobrar para poder despertar pasiones, así como no necesitamos de bellezas para disfrutar de una buena aventura, sin necesidad de cargas oscuras, sino de dar vida a una obra que realmente tiene lo suyo.
Bon Vivant, me ha parecido una deliciosa obra de regencia inglesa que tiene un poco de todo. Un calavera vicioso que si bien no tiene un cambio total, si va en aras de tenerlo, veremos una gran evolución, acompañado de una cómica caza a nuestro protagonista y a la vez una historia de amor, un despertar a los sentidos, sencilla, sin complicaciones, hecha precisamente para disfrutar de la obra y pasar un rato de lectura ameno y con una sonrisa en el rostro.
Elizabeth Bowman, sigue teniendo esa estrella encantadora al escribir, no necesita de escenas de cama para poder unir pasiones, en cambio, sigo alabando su ambientación, su lenguaje tan precioso y cuidado, su esencia romántica que sigue cautivando. ¡Feliz lectura!












