Oscura, romántica e inolvidable, Canción de invierno es una encantadora historia para las lectoras de Dentro del laberinto y La bella y la bestia.
La última noche del año. Ahora los días del invierno comienzan y el Rey de los Duendes cabalga rumbo al extranjero en busca de su amada…
Durante toda su vida, Liesl ha escuchado las historias del apuesto y peligroso, Rey de los Duendes. Ellos han encantado su mente, su espíritu y han inspirado sus composiciones musicales. Ahora, con 18 años de edad y ayudando al negocio de su familia, Liesl comienza a creer que sus sueños musicales y las fantasías de su niñez se desvanecen en el horizonte.
Pero cuando su propia hermana es tomada por el Rey, Liesl no tiene más opciones que emprender un viaja hacia lo clandestino para intentar rescatarla. Pronto se encontrará sumergida en un mundo extraño en el que tendrá que tomar una decisión imposible. Y con el tiempo y las viejas normas actuando en su contra, Liesl deberá descubrir quién es ella en realidad antes de que el destino esté sellado.
Repleta de música y magia, déjate seducir por Canción de invierno, en un mundo que no podrás olvidar durante mucho tiempo.
Muy buenas noches, florecillas de... bah.... Venid aquí, mis adorad@s Loc@s del Romance, que aquí está su loca favorita, esa que se escapa de su celda, que se pone a brincar como enana en feria cuando hace un descubrimiento, la misma que os va a achuchar hasta romper costillas, porque sí, porqué estoy emocionada y me da la gana hacerlo.
Y que conste que he dicho emocionada, porque... hay lo que os traigo. Una obra que ya apuntaba maneras con su solo título, una belleza que a pesar de hacer algún guiño de cuento infantil o de fantasía, tiene alma, esencia, vibra y entona una melodía única e inmortal, os hablo de CANCIÓN DE INVIERNO de una autora que se estrena en el mundo literario: S. Jae-Jones.
Admito que he tardado lo mío en leerlo, tenía miedo de este pequeñajo,
porque algo me decía que me iba a cautivar tanto que me iba a costar soltarlo y creedme cuando os digo que ha sido así. El prólogo ya apunta maneras y hablo de eso, cosa rara en mí, porque fue la parte que terminó de convencerme en caer con este retoño.
Cargado de un ambiente histórico gótico, vamos a encontrarnos en una aldea austriaca. Debo admitir que la ambientación salvo algunas cosas de lenguaje me parecieron bien perfiladas. Magía, leyendas, seres míticos aguardan pacientes a que llegué el día en que el portal entre el submundo y el nuestro puedan darse una mano hasta la llegada de la primavera.

Si tocamos un poco los personajes nos amos a dar cuenta que cada uno tiene sus luces y sombras. Elizabeth, a pesar de ser la niña buena, la hermana que ama de manera abnegada, también oculta una parte muy oscura y retorcida, tiene envidia de la belleza de su hermana o el talento nato de su hermano. Son pequeños detalles que te van perfilando a un personaje por demás complejo que ansia tener su propia voz en lugar de mantenerla callada, el problema es que después de tantos años de silencio ¿Cómo se hace? Realmente este personaje me pareció muy complejo. La bondad, el altruismo se mezclan con un egoísmo, una inseguridad que se van palpando y que solo logran salir a modo de notas musicales.
Por su parte el Rey de los Duendes, ese del que nadie sabe su nombre me
pareció igual de complejo y a la vez con su halo misterioso, oscuro y por momentos diabólico. Este ser mitad hombre, mitad mito tiene algo que atrae, que cautiva por todo lo que de el desprende. Su oscuridad, su frialdad y a la vez su ternura, sus ansias de sentir, de entregar y de que le entreguen. Creo que lo que más me llamó la atención fue su salto de fe para la mujer que esperaba y eso me cautivo, pues a base de paciencia logra tocar las notas para despertar lo que tanto ansia.
Y aquí tengo que mencionar un personaje que pulula entre ellos, que es primordial en esta historia, que hace que me haya terminado de enamorar. La música, sí, es el lenguaje en que un puente logra crearse o destruirse, es lo que cautiva de esta obra, pues es la fuerza, lo que une a estos personajes tan singulares, con pasiones, con demonios que buscan el camino al cielo al infierno, según lo que pueda parecer.
El elenco que los acompaña también es tremendo. Kathé la hermana de
Elizabeth, esta chica que al inicio parece la mar de egoísta nos puede sorprender, Josef que ya os digo que es pieza clave, Ramita y Ortiga unas duendes particulares que están ahi mostrando que toda leyenda tiene parte de verdad y de mentira.
Un amor en crescendo se irá disfrutando como si fuese una sinfonía con matices de sentimientos encontrados hasta encontrar la nota sublime, en dos almas afines de mundos distintos. Magia que juega con la mente, que hace de las suyas mientras te va cautivando y un elenco maravilloso es lo que tiene CANCIÓN DE INVIERNO y ya os digo que estoy ansiosa por leer el siguiente.
Descubrir a S. Jae-Jones ha sido una sorpresa inesperada, su pluma es inteligente, oscura, sublime y solo puedo decir que me ha dejado boba, ansiosa y adicta a ella. ¡Feliz lectura!