«Cuando el juego duro empieza, solo los duros juegan».¿Logrará el capitán hacerse con esa victoria o solo conseguirá una tarjeta roja que lo deje fuera de juego?«Cuando el juego duro empieza, solo los duros juegan».
Llegar a ser la primera mujer en arbitrar en la liga superior de rugby masculino no es nada fácil, sin embargo, tras mucho esfuerzo y trabajo Adriana lo ha conseguido. Pitar su primer partido como profesional en el Eden Park, el campo de los All Blacks, en Nueva Zelanda, ha sido un sueño hecho realidad.
Sin embargo, un partido amistoso, un atractivo highlander que capitanea el equipo de Los Lions y un video viral, le complicarán un poco su sueño de llegar a pitar la final del mundo.
Kenneth Buchanan no se amilana, nunca. Aunque no se esperaba volver a verla después de tantos años. Ni que se hubiera convertido en una mujer que lo deja sin aliento. Ni que, el destino los haya vuelto a unir a través de su pasión: el rugby.
Ahora tendrá que pelear una nueva batalla en un campo desconocido para él. ¿Logrará el capitán hacerse con esa victoria o solo conseguirá una tarjeta roja que lo deje fuera de juego?
Hay plumas cuyas propuestas siempre me mantienen interesada. Plumas que tiene tiempo que aparecen por aquí, pues sus obras siempre logran conquistarme y ¿Por qué no? Ya
son un referente en cuanto al género de la romántica, según yo obviamente. Una de estas plumas es Alissa Brontë. Esta pluma granadina que le gusta tanto pulular entre géneros y que tan buenas historias nos da. Esta vez, regresa al género romántico erótico con su obra JUEGO DURO. Así que para poder hablar de esta maravilla te invito a ponerte el equipo de Rugby y prepararte para los calores que acompañan a esta obra.
Ahora, ya en serio, debo decir antes que nada que estamos ante una obra que tiene algo especial y que quiero destacar. La autora se ha documentado bastante con este deporte, sobre todo en cuanto al arbitraje que tiene. Y lo digo por lo siguiente: Se ha puesto en
contacto con la primer arbitro mujer en liga masculina internacional para poder hacer vivencial esta obra ¿No os parece digno de mención?Ahora si, hablemos de Adriana. Que esta mujer me ha encantado y que en todo momento la he entendido y que me ha tenido con sentimientos encontrados y os voy a contar la razón. Esta chica se ha hecho a sí misma, se ha abierto camino en un mundo de hombres y ya pisado lo que ninguna otra chica había logrado hacer. Su uniforme, su silbato son un signo de autoridad que además, se ha ganado el respeto de los que están a su mando y que además, la hace única en el momento vivencial en que la adrenalina y guerreros furiosos están rugiendo por tomar el mando. Es una mujer que sabe que puede estar en los medios, que va a ser juzgada no solo por sus decisiones sino por su género, lo que la hace dudar al dar sus pasos, pero no por ellos son menos fuertes. Es una mujer que me conquisto, y que repito, entendí y empaticé con ella, mi corazón gritaba... ¡No seas tonta! Aunque... normal que lo hiciera si aparecía él en escena.
Y es que hablar de Kennet Buchanan (Que la autora no pierde tiempo en hacer referencia a cierto laird medieval que nos vuelve locas), es un conquistador nato. Pero por sobre todo, es alguien que reconoce a sus iguales. Así que en un primer encuentro nos encontramos con un hombre que antes que todo es un caballero y que está dispuesto a ir con las reglas, aunque también a romperlas. Pero ya de lleno, podemos ver que es fiel a sí mismo, que ama el Rugby y que aunque sabe que es su última oportunidad para llegar a la final dirigiendo a su equipo, también sabe que está por plantar la batalla más decisiva y como fiel highlander no parará hasta ganarla. Y aquí me repito, si hay algo que disfruté no solo es su apasionado modo de conquistar, sino el gran y profundo
respeto que muestra por la mujer que le roba el aliento y que admira orgulloso de los logros, del puesto, de lo que ha logrado aquella que años atrás conoció en un bar y que ahora está decidiendo su futuro.Un encuentro algunos ayeres marcó el camino, el deporte se encargó que el destino uniera lo que ya se pertenecía. Creo que gracias a la autora, he podido comenzar a tomar gusto a este deporte (que jugaba mi marido en sus ayeres universitarios). La realidad es que apenas estoy versada, pero es por esta obra que comencé a sentirme curiosa. He vivido poco a poco en el campo de juego la adrenalina de los participantes, el rugido del anhelado encuentro y hasta he descubierto lo que significa el haka. Y es que es imposible pasar por el estadio sin encontrar ese grito de guerra que te inflama la sangre. Pero, y aquí viene lo mejor, es ver a esa mujer que impone respeto, que se hace notar y que es vista en igualdad de condiciones por todos aquellos que están a su lado, es ver un fiero guerrero domado por la dama de silbato que reconoce a su igual, es disfrutar de una pareja que se conquista fuera de juego y dentro de la cama, es enamorarse de ambos.
Y es que JUEGO DURO, es precisamente una obra que siento que ha sido inteligentemente feminista, que nos muestra sin necesidad de entrar en guerras, como una mujer se abre paso en un mundo que se pensaba que no era para ella, y sin necesidad de otra cosa que
su trabajo y talento se gana el respeto, el reconocimiento y el amor por su tesón. He disfrutado página a página de este romance, que si bien comienza con un encuentro de desconocidos, poco a poco se vuelve algo importante. La pareja orbita entre sí y nos vamos enamorando. Ella viviendo y el aguardando, ella viviendo y el disfrutando, sabiendo que el punto ganador será mutuo y yo... feliz de haber disfrutado de un juego donde las cartas estuvieron en el asador y me hicieron disfrutar de principio a fin, sobre todo cuando además se el gran trasfondo que tiene esta obra.Alissa Brontë ha ido madurando en su escritura y me siento orgullosa de ver este gran crecimiento, más bien emocionada. Esta obra es una muestra de ello y además, añado otra cosa, adoré sus notas que deja al inicio y esa dedicatoria que incluso sentí mía. Deseando continuar leyendo sus obras, porque sé que me dejara enamorada ¡Feliz lectura!