Un hombre con miedo a sentir.Una mujer que huye de sí misma.
A Madison le encanta disfrutar del orden y la seguridad que imperan en su vida. Hasta que una cita a ciegas la lleva a conocer a Gabriel O’Sullivan, un exbombero de sonrisa irresistible y ternura a raudales cuya inesperada propuesta pondrá su lista de prioridades patas arriba.
Gabriel se siente satisfecho con su caótica rutina como monitor de delfinoterapia. Pero Madison irrumpe en ella para demostrarle que tiene un corazón capaz de volver a latir por alguien con un pasado tan complicado como el suyo.
A veces, la vida te ofrece una oportunidad para la que no estás preparado.
A veces, el destino se encarga de que todo encaje.
Hay obras que ya por sí solas llaman la atención, tener girasoles de fondo en una portada va a ser que mis ojos se vuelvan hacía la obra en cuestión y no me planteé mucho el caer
en el embrujo, pero.... y aquí hago un gran PERO.... si viene acompañado de una pluma que me encanta, entonces ya es otro cantar. Elena Garquin es una pluma que es recurrente en este pequeño espacio de locura literaria, sus obras históricas como contemporáneas me han embaucado. Así que no es de extrañar que una vez más esté por aquí con ME LLAMO MADDIE.
Estamos, como he dicho arriba, ante una obra de género romántico contemporáneo con
tonos de thriller, es autoconclusivo, lo que quiere decir que no necesitas nada más que entregarte al argumento. Debo decir que el inicio me preocupó un poco, pero conociendo a la autora, decidí confiar como siempre hago con sus obras y averiguar lo que tenía entre mis manos. ¡Menuda sorpresa! Dos soledades, una app para conocer a otra persona, el destino que interfiere y tenemos algo interesante y que llama la atención.
Maddie necesita volver a vivir, tener una nueva oportunidad consigo misma, y aunque no está del todo convencida con las ideas de su mejor amiga, sabe que de alguna forma
necesita respirar nuevamente. No será fácil,, sus dos pequeños aún son perseguidos por fantasmas de un pasado que no quieren recordar, que esperan jamás volver a vivir. Quiero decir en este punto una cosa, Maddie no será un personaje fácil, para poder llegar a ella, de verdad hay que entenderla. Hay que comprender que cada cabeza es un mundo y por sobre todo, que la culpa en alguien que ha vivido lo que le ha tocado, es una compañera continua. Que la supervivencia es vital, y eso incluso quizá mantener distancias con el mundo. No es fácil, lo repito, pero si encuentras las piezas y las unes, te darás cuenta de la fortaleza y la gran mujer que hay detrás de tanto dolor y pesadillas, de esa culpa que carcome, de todo aquello que los silencios encierran.
Gab, por su parte, hay este hombre es que enamora desde el inicio. Cada personaje tiene un bagaje, como todas las personas del mundo mundial. Un exbombero que ya de por sí, con eso ya me tiene ganada, los lastres que carga le hacen alguien muy especial. De corazón noble y valiente, no niega su necesidad de servir a los demás, sobre todo cuando un niño le roba el corazón y una mujer distante el alma. Capaz de enfrentarse a una ola de fuego, como a la lengua viperina de un hombre gruñón que se ha autonombrado
defensor y protector de la mujer y sus hijos, nos encontramos ante un hombre que conquista y embate cada escaramuza con elegancia, que no se rinde, que se enfrenta al peligro sin miedo, aunque este cause dolor. La realidad es que tenemos un argumento que se va haciendo muy interesante. Dos desconocidos que se cruzan un buen día por medio de las redes, que se sienten curiosos y que de alguna forma el destino traza las redes para unirlos. Un elenco que sirve para disfrutar en lo concerniente a los cercanos de Maddie, que uno de ellos no lo pondrá nada fácil, serán parte del aliciente que tenemos aquí. Descubrir qué y como las pesadillas se ven presentando, lo que oculta cada uno de ellos, es harina de otro costal, solo digo que la autora sabe tocar cierto tema, de una forma realista sin victimismo, y por otro lado, hay un personaje que me encantó por lo encantador y palpable que me fue el pequeñajo.
Una obra de segundas oportunidades, de personajes fuertes y valientes. De perdón y de
crecimiento maravilloso, que ha hecho que disfrute y que llore en algún momento, que haga mía del todo cada parte de esta historia. Y si, hubo momentos en que Maddie me ponía nerviosa, pero era normal con el lastre que traía a sus espaldas. Solo puedo decir que esta obra es de personajes profundos, que se aman totalmente, que Gab me llegó también al corazón y que adoré ese gran final. de ME LLAMO MADDIE.Elena Garquin me sigue conquistando, su pluma siempre inquita ofrece argumentos profundos, realistas sin ensañarse, simplemente siendo encantadores. ¡Feliz lectura!