«¡Creador insensible y despiadado...! Me otorgasteis sensaciones y pasiones, y luego me arrojasteis al mundo para desprecio y horror de la humanidad.»
Aquel «verano húmedo y desapacible» de 1816 «me entretuve pensando una historia que consiguiera que el lector tuviera pavor a mirar a su alrededor, que le helara la sangre y que acelerara los latidos de su corazón», Mary Shelley en la introducción a la edición de 1831 sobre cómo se forjó Frankenstein.
Hay amigos, que uno deja de ver por mucho tiempo, eso no quiere decir que no los quieras, aunque sí que los tienes medio descuidados. En mi caso, esos mejores amigos, fueron obras que me acompañaron en mi juventud, en esos momentos que lo necesitaba.
Y el día de hoy, traigo a uno de ellos Si, hoy nos vamos por uno de los grandes clásicos.
Como ya he dicho antes, el día de hoy voy a hablarte de FRANKENSTEIN de la autora Mary Shelly.. Quiero aclarar que hay dos ediciones o dos libros de esta obra. Más que nada es una especie de corrección que hizo la autora donde la pareja son primos de sangre y en la otra, la que te traigo hoy, en realidad más bien crecieron juntos. La siguiente es que la primera es un poco más cruda (no mucho) y esta otra, no. Pero a grandes rasgos estamos ante la misma obra. Narrada de manera epistolar, te invito a venir conmigo a este reencuentro.
Quiero hablar antes que nada de Victor Frankenstein, a quien el cine le ha hecho mucho daño, en su forma de interpretarlo. Tenemos a un muchacho con muchas ganas de estudiar ciencia, es un estudioso. No es ambicioso propiamente, pero como todo científico quiere dejar huella. A pesar de eso, no se le nota maldad, todo lo contrario, de hecho se puede decir que tiene una mente y cuerpo frágil, por lo que la culpa lo puede llegar a enfermar de gravedad, lo mismo que el miedo. Es su terror a afrontar su responsabilidad
a lo que hace, lo que le lleva a su propia perdición y a un sufrimiento que si bien, considero que es muy duro y casi inmerecido, si es inevitable.
Por otra parte, me voy a referir a el Monstruo, como eso, ya que nunca tuvo nombre. Y aquí podemos hablar de él, como un ser al que se le dio vida, pero se le abandonó en un mundo que tuvo que intentar entender. En su mente recién nacida, el amor, el dolor, la frustración se pueden convertir en grandes pasiones, tomando en cuenta que también hay gran terror y una soledad aplastantes, lo que nos muestra a un ser que necesita enfocar todo lo que siente en ese ser que le dio la vida. El monstruo, ¿Es bueno o malo? Simplemente es un ser que actúa por instinto, aunque es consiente del dolor que deja y que el mismo se autoinflinje.
En cuanto al elenco, puedo decir que en su gran mayoría, son luminosos. Son seres que tienen un brillo propio, que están ahí para mostrarnos las bondades del ser humano, que
aconsejan, que sufren.
Reencontrarme con Frankenstein, a mis años, ha sido ver el libro de una distinta manera. Por lo menos bajo un tono más humano. Como ya te he dicho, Victor y el Monstruo, la autora está clara en que no quiere mostrar a un villano limpio. El Monstruo sufre por que es abandonado y Victor lo hace porque entiende muy tarde lo que ha hecho. que son dos dolores que no se cancelan y en cambio se amplifican, dando con esto la brillantes de una obra que a estas alturas de mi vida, no veo como terror propiamente, pero casi como una obra llena de humanidad. Recordemos que nuestro personaje es muy joven, vivía entre almohadones, la realidad se estampó en su vida para destrozarlo y el Monstruo, es un niño de emociones como un volcán, sin saber frenarlas, sin guía y en soledad.
Mary Shelly, para mi creo una obra brillante. No por algo se la llama también a esta obra EL NUEVO PROMETEO, y estoy en pleno de acuerdo con ella ¡Feliz lectura!


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