Yadriel ha invocado a un espíritu y ahora no puede librarse de él. En el mundo de Yadriel, los nahualos liberan espíritus y las nahualas tienen la capacidad de sanar. Cuando su familia latina se muestra reticente a aceptar su identidad, Yadriel decide demostrarles que es un auténtico nahualo.
Con la ayuda de su prima Maritza, realiza su ceremonia de quince años e invoca a su primer espíritu. Pero el espíritu resulta ser Julián Díaz, el chico malo del instituto, y Julián no piensa cruzar tranquilamente al más allá: quiere saber qué ocurrió y atar algunos cabos sueltos antes de marcharse. Yadriel accede a ayudarlo... pero cuanto más tiempo pasa con Julián, menos ganas tiene de que se vaya.
En mi búsqueda por nuevos talentos, debo decir que por culpa de Sere de Mi biblioteca romántica vi un libro que me llamó un montón la atención, porque más que nada tocaba
parte de mi cultura y la sangre siempre va a llamar.
Descubrir LOS CHICOS DEL CEMENTERIO y la pluma de Aiden Thomas ha sido una grata experiencia en la que se mezclan raíces latinas en una cocofonía maravillosa llena de color, flores de cempaxúchitl y una aventura contra reloj llena de magia y muerte ¿me acompañas?
Si, estamos ante una obra autoconclusiva urban fantasy juvenil y ya os digo que el despliegue de magia es brutal pero maravilloso. Y ha sido algo que he adorado por todos lados y colores.
Yadriel es un chico que aspira a ser nahualo. Es decir un guía para los muertos, un protector. Desgraciadamente su condición y la falta de visión en su familia. Decir que la valentía para rebelarse al mundo, luchar por ese sueño y cumplirlo aunque sea casi en solitario ha hecho que le pille un cariño tremendo a este chico que está luchando por que
se respete y se vea su verdadera identidad, que le dejen ser y le acepten. Es valiente, decidido y noble, a pesar de sus temores, de todo lo que le ha mantenido en el anonimato, le veremos ir creciendo, correr riesgos y crecer.
Julian, ¡Ese Julian que roba el aliento. Nos vamos a encontrar con un chico que tiene muy claras las cosas en este mundo con la presencia que tenga que ser. A pesar de parecer un chulo, más bien nos encontramos con alguien un muchacho punto y pelota. Es amigo de sus amigos, orgulloso, leal, pero por sobre todo es una persona que quiere mucho a los suyos y daría todo por tenerlos a salvo y felices y eso, eso es algo que me ganó y me tuvo estrujado el corazón, lo digo en serio.
Usualmente no hablo de personajes secundarios, pero en este caso, el papel de Maritza me ha encantado. Una nahuala peculiar que defiende sus principios, que tiene muy claras las cosas y que reta de forma constante las reglas sobre todo si los que aman están en
peligro.. la adoré no puedo decir más.
El planteamiento se podría decir que es sencillo pero creo que también es muy complejo. Una carrera contrareloj. La misión: encontrar a Miguel y liberar a Julian todo esto antes que el día de muertos llegue y cuidando que nadie se de cuenta de lo que pasa en realidad.
Lo cierto es que este libro tiene mucho que sacar en contexto. No solo tenemos esta aventura que nos tiene pillados por todos lados, que sí, que me vi venir alguna cosa, pero quería saber como se desentrañaba todo y por sobre todo, necesitada que algunas cosas se redimieran y aquí vamos a mi punto:
Esta obra tiene muy palpable lo que es esa minoría que no es aceptada. Ya sea por tu condición sexual, por tus principios o por tu diferencia natural, la cuestión es que se
muestra como un grupo que en realidad debería estar unido y hacer frente, hacen a un lado ignorando lo evidente y mirando hacia otro lado en una negación casi absoluta. Los resultados más macabros pueden salir de ahí o por fin el entendimiento y aceptación, aunque el precio a pagar sea terrible.
En lo personal quedé maravillada y encantada con LOS CHICOS DEL CEMENTERIO. Una de las cosas que he adorado es ver como se refleja la cultura de El día de muertos. Con que mimo lo ha planteado y mostrado al mundo, me hizo volver a mi México, a mi América entera y ver todas las culturas y hacerlas mías en un día que tanto queremos. Si a eso le añadimos ciertos elementos de leyendas indígenas y la mención a la famosa Santa Muerte me quedé encantada porque pude revivir algo tan mío. Por otro lado, todo está tan bien hilado, los personajes tan marcados que te hace palpar sus emociones y hacerlos tuyos por completo.
Aiden Thomas es una pluma que me ha dejado encantada. Es ligera, adictiva y bien documentada, por lo tanto, deseo leer más de este descubrimiento literario próximamente ¡Feliz lectura!